SANTO DOMINGO.- Al Cajuilito Solimán, también conocido como Cajuilito de Surinam o Manzana de Agua, lo encontramos con facilidad en las calles, pues aunque es una fruta asiática, es común en todos los trópicos. Estas frutillas de color rosáceo son dulces, refrescantes y tienen pocas semillas, lo que las hace deliciosas al paladar. El cajuilito viene en dos variedades, la rosada y la blanca, ambas carnosas y con alto contenido de agua, de ahí que sea una fruta tan refrescante. Arrancarlos de la planta antes de que se maduren sería un desperdicio, pues se consumen únicamente cuando alcanzan la madurez. Una vez que llega su momento y adquieren el color característico, se les consume frescos, en jugos, dulces y conservas. Su árbol sirve para la ornamentación y como cultivo casero, tanto así, que es común verle en las patios de las casas, proporcionándoles esta agradable fruta a toda la familia. La Enciclopedia Agropecuaria Dominicana indica que, cuando se ...
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